La feria de tecnología CES 2026 de Las Vegas —el evento de consumo tecnológico más influyente del planeta— finalizó oficialmente el pasado 9 de enero tras cuatro intensos días de exhibiciones, anuncios y tendencias que marcarán el rumbo del sector en 2026 y, de seguro, más allá.
El evento atrajo a más de 148 mil asistentes, incluidos altos ejecutivos, analistas y medios especializados de todo el mundo, consolidándose como un foro clave de innovación, inversiones y estrategias tecnológicas.
Como era de esperarse, el hilo conductor de esta edición fue la Inteligencia Artificial (IA) y su expansión más allá del software hacia hardware, robótica, movilidad y dispositivos cotidianos. Ejecutivos de grandes corporaciones definieron la IA como motor de transformación industrial y de consumo para la próxima década, proyectando su uso en 5 mil millones de personas para 2030.
No se trató solo de algoritmos —en 2026 vimos robots que se acercan a tareas reales del hogar y de la industria, desde asistentes domésticos hasta plataformas robóticas diseñadas con IA avanzada, así como colaboraciones entre empresas de robótica y gigantes tecnológicos para llevar capacidades automatizadas a sectores más amplios.
Movilidad autónoma, vehículos, chips, computación de próxima generación y tecnología cotidiana
Empresas como Uber, junto con Lucid Motors y Nuro, presentaron un robotaxi autónomo diseñado para el futuro del transporte inteligente, con sistemas avanzados de sensores y una cabina enfocada en la personalización del usuario, marcando pasos importantes hacia servicios autónomos comerciales.
El CES 2026 fue también el escenario donde Nvidia y AMD lanzaron plataformas clave para impulsar la IA y la computación avanzada. Nvidia impulsó el concepto de “physical AI” y nuevos chips para IA aplicada, mientras AMD presentó su nueva línea de procesadores Ryzen con capacidades AI integradas, anticipando una era donde la computación inteligente será estándar en laptops, servidores y dispositivos periféricos.

La feria no fue solo infraestructura y grandes tendencias: también brillaron gadgets y soluciones pensados para uso cotidiano; televisores gigantes e hiperrealistas con tecnologías que mejoran color, brillo y contraste; e innovaciones en dispositivos wearables, salud y smart home que muestran cómo la IA puede integrarse a la vida diaria.
Asimismo, productos curiosos y sorprendentes —desde robots domésticos hasta conceptos de juguetes inteligentes que combinan interacción física y digital— hicieron de los pabellones un laboratorio experimental de ideas.
¿Por qué importa el CES 2026?
Más allá de las presentaciones de productos, el CES funciona como una cámara de resonancia para inversores, industrias y mercados. Es donde se anticipan tendencias de consumo que moverán billones en gasto tecnológico; se presentan estrategias de IA corporativas que impactarán desde manufactura hasta servicios; y se establecen pistas sobre qué tecnologías serán rentables y cuáles seguirán evolucionando.
El evento ya no es solo una vitrina de gadgets. De hecho, hoy anticipa el camino de la economía digital, los modelos de negocio basados en IA y el futuro del empleo tecnológico.
CON INFORMACIÓN DE EUROPA PRESS Y FORBES MÉXICO



