La Alcaldía del municipio Baruta aprobó un esquema de exoneraciones fiscales dirigido a captar nuevas inversiones en sectores estratégicos de la economía.
El decreto establece beneficios para empresas que se instalen en la jurisdicción durante 2026, específicamente en cinco áreas clave: energía, tecnología, industria, logística y finanzas.
El incentivo contempla exoneración del impuesto sobre actividades económicas por seis meses (energía, tecnología, industria y logística); exoneración de hasta un año para empresas del sector financiero; y liberación del impuesto de propaganda y publicidad comercial durante seis meses.
Eso sí, el beneficio no es automático: entra en vigor una vez otorgado formalmente y no tiene carácter retroactivo. Además, las empresas deberán seguir cumpliendo con deberes formales y tasas administrativas, lo que evita que el esquema se convierta en una “zona libre” sin control.
La jugada: competir por capital en un entorno hostil
La medida responde a una lógica clara: en un país con restricciones de financiamiento y alta incertidumbre, los gobiernos locales están intentando convertirse en polos de atracción de inversión.
En ese sentido, Baruta busca posicionarse como un hub corporativo dentro de Caracas, combinando: incentivos fiscales, simplificación de trámites y señales de seguridad jurídica. Incluso, la estrategia se complementa con planes de digitalización y reducción de burocracia para facilitar la operación empresarial.
El mensaje de fondo es potente. Atraer capital en Venezuela ya no es solo un tema país, sino también un tema local. Municipios como Baruta están intentando adelantarse al ciclo económico, creando microclimas más favorables para la inversión privada.
CON INFORMACIÓN DE PWC



