La startup venezolana Ridery continúa consolidando su crecimiento con una nueva incursión en el mercado de valores. La compañía anunció la emisión de papeles comerciales por un monto de 500 mil dólares, como parte de un programa total de financiamiento de hasta un millón de dólares en la Bolsa de Valores de Caracas.
Los títulos, correspondientes a la serie 2025-I, ofrecen un rendimiento fijo del 12% anual y serán negociados y liquidados en bolívares al tipo de cambio oficial. La colocación estará a cargo de Fivenca Casa de Bolsa y cuenta con calificación “A1” por parte de agencias de riesgo, reflejando una sólida percepción de capacidad de pago.
Este movimiento posiciona a Ridery como una de las pocas startups tecnológicas en Venezuela que recurre al mercado bursátil como vía de financiamiento, en un entorno donde el crédito bancario sigue siendo limitado y costoso.

Fundada en 2021, la empresa se ha convertido en una de las principales plataformas de movilidad del país, con presencia en más de 17 ciudades y una oferta que abarca desde traslados en moto hasta servicios premium. Su modelo de negocio, basado en tecnología y diversificación de servicios, le ha permitido escalar rápidamente en un mercado tradicionalmente dominado por esquemas informales.
Ridery quiere participar del resurgimiento el mercado bursátil venezolano
Más allá del monto —modesto en comparación con estándares internacionales—, la operación refleja una tendencia relevante: el resurgimiento del mercado de capitales venezolano como alternativa de financiamiento empresarial. En este contexto, instrumentos como los papeles comerciales han ganado protagonismo como mecanismo ágil para captar liquidez a corto plazo.
Los recursos obtenidos por Ridery estarán destinados principalmente al fortalecimiento de su infraestructura tecnológica, expansión operativa y consolidación de su base de usuarios, en línea con su estrategia de crecimiento sostenido.
En un país donde el acceso al capital ha sido históricamente restringido, movimientos como este no solo hablan de una empresa en expansión, sino de un ecosistema que —aunque aún incipiente— comienza a reactivarse.



