La estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) ha tomado medidas excepcionales ante una crisis logística que amenaza con paralizar parte de su producción: ante la incapacidad de exportar cargamentos de petróleo debido a las recientes acciones de Estados Unidos sobre buques petroleros, la compañía ha empezado a usar tanqueros como almacenamiento flotante de crudo y combustibles en aguas venezolanas.
Según documentos internos y datos de tráfico marítimo citados por Reuters, la decisión responde a un crecimiento acelerado de inventarios en tierra que está saturando los tanques de almacenamiento de terminales clave como la de José, en el oriente del país, uno de los puntos neurálgicos para el envío internacional de crudo extra pesado producido en la Faja del Orinoco.
El almacenamiento flotante busca evitar un colapso de la producción petrolera, manteniendo la extracción en niveles cercanos a 1,1 millones de barriles diarios pese a los cuellos de botella en tierra.
¿Por qué ocurre esto?
La maniobra de PDVSA se produce en medio de una intensificación del bloqueo y las sanciones de Estados Unidos contra la industria petrolera venezolana, que ha incluido la intercepción esta semana de tanqueros como Skipper y Centuries, ambos cargados con crudo venezolano en pleno tránsito en el Caribe.
La presión de Washington ha llevado a la Guardia Costera de Estados Unidos a anunciar un bloqueo total de embarcaciones sujetas a sanciones, lo que ha disuadido a armadores internacionales y dejado más de una docena de cargamentos varados en aguas venezolanas.
La medida afecta directamente la capacidad de despacho de crudo y combustibles al exterior, reduciendo el flujo normal de exportaciones hacia mercados como China, tradicionalmente uno de los principales destinos del petróleo venezolano.
Reacción política y legal
El Parlamento venezolano aprobó recientemente una nueva ley para penalizar con hasta 20 años de prisión a quienes promuevan bloqueos o acciones que impidan la libre navegación y comercio marítimo, en lo que el gobierno califica de respuesta legal al cerco estadounidense.
En paralelo, China ha condenado las incautaciones de buques por parte de Estados Unidos como una “violación grave del derecho internacional”, subrayando el impacto geopolítico de las acciones en el sector energético global.
Lo que está en juego
Esta crisis logística representa la interrupción más severa de las exportaciones petroleras venezolanas en años, forzando a PDVSA a improvisar soluciones que no solo reflejan problemas operativos estructurales, sino también el impacto directo de las tensiones políticas con Estados Unidos sobre la economía petrolera del país.
CON INFORMACIÓN DE REUTERS



