Cada vez más empresas tecnológicas buscan fabricar sus propios semiconductores para no depender de terceros y ajustar su infraestructura a las demandas actuales. En el caso de Microsoft, la compañía confirmó que sus centros de datos empezarán a utilizar principalmente procesadores y aceleradores diseñados internamente, una decisión impulsada por el crecimiento explosivo de la inteligencia artificial.
El anuncio lo hizo Kevin Scott, director de tecnología de la compañía, en un evento en Italia. Hoy, Microsoft depende principalmente de aceleradores NVIDIA y AMD, pero desde 2023 ya comenzó a integrar chips diseñados internamente, como los aceleradores Maia y las CPU Cobalt.
Microsoft quiere independencia tecnológica
Scott explicó que la compañía ya utiliza una cantidad significativa de sus propios chips y que el objetivo a largo plazo es convertirlos en la base de toda su infraestructura informática. Microsoft no solo busca diseñar procesadores, sino sistemas de servidores completos que incluyan telecomunicaciones y refrigeración.
“Durante muchos años NVIDIA fue la mejor solución en cuanto a precio y rendimiento. Seguiremos garantizando capacidad suficiente para cubrir la demanda”, señaló Scott. De todas formas, dejó claro que Microsoft quiere un ecosistema propio y más controlado para manejar cargas de trabajo exigentes como las de la IA generativa.
Competidores como Google y Amazon Web Services (AWS) ya siguen una estrategia similar, apostando a chips personalizados que ofrecen una buena relación precio/rendimiento y que les permiten ajustar su infraestructura a necesidades específicas.
Escasez global de potencia informática
El boom de la inteligencia artificial generó una fuerte presión sobre la capacidad de los centros de datos. Aun cuando las grandes tecnológicas planean invertir más de 300.000 millones de dólares en infraestructura este año, la demanda sigue superando la oferta.
“Es prácticamente imposible desarrollar suficiente capacidad desde el lanzamiento de ChatGPT”, admitió Scott. La compañía está levantando nuevos centros de datos a gran velocidad, pero ni siquiera los proyectos más ambiciosos alcanzan para cubrir las necesidades actuales.
Por eso, Microsoft planea seguir expandiendo su potencia de cómputo en los próximos años, apoyándose cada vez más en sus propios semiconductores y sistemas de servidor hechos a medida.



