Cuidar la infraestructura existente resulta financieramente menos costoso que postergar inversiones y poner en riesgo la continuidad operativa, coincidieron expertos durante el evento Punto de Vista 2026, organizado por Corporación Solsica.
En un contexto económico desafiante, las empresas venezolanas deben priorizar la eficiencia operativa y la correcta gestión de la brecha financiera para sostener sus operaciones. Esa fue una de las principales conclusiones del encuentro anual de Corporación Solsica, donde se analizaron las proyecciones económicas y tecnológicas de cara a 2026.
Uno de los ponentes fue el economista y asesor empresarial Asdrúbal Oliveros, quien señaló que, aunque el sector privado mantiene un fuerte foco en la gestión financiera, la tecnología sigue siendo un habilitador clave del negocio. En particular, destacó el creciente uso de herramientas basadas en Inteligencia Artificial (IA) para optimizar procesos vinculados a ventas, indicadores de gestión y operaciones de planta.
El mantenimiento como resguardo de la inversión
Oliveros subrayó que, ante las dificultades para invertir en nuevos equipos, el mantenimiento y la actualización de la infraestructura tecnológica existente se convierten en una prioridad impostergable.
Según explicó, postergar el mantenimiento de equipos costosos y complejos puede resultar financieramente más perjudicial a largo plazo que realizar inversiones programadas. Un cuidado profesional y sostenido de los activos tecnológicos permite extender su vida útil, reducir gastos extraordinarios y evitar interrupciones que pueden desestabilizar cualquier presupuesto operativo.
En este sentido, el economista recomendó cuidar y actualizar los equipos de forma gradual, una estrategia que permite distribuir el impacto financiero y preservar la continuidad de los procesos productivos.
Proyecciones 2026: planificación frente a la incertidumbre
De cara a 2026, Oliveros instó a las empresas a fortalecer la planificación como herramienta para mitigar riesgos en un entorno incierto. En principio, mencionó la gestión de múltiples escenarios o trabajar con escenarios optimista, intermedio y pesimista, asignándoles probabilidades para tomar decisiones flexibles y evitar la improvisación.
Asimismo, resaltó la planificación financiera de mediano plazo o programar inversiones en mantenimiento y actualización en ciclos de meses o años, en lugar de concentrarlas en un solo momento; y la evaluación de factores de apoyo o el análisis de alternativas de financiamiento y beneficios fiscales o contables asociados a la adecuación tecnológica.
Esta visión de mediano y largo plazo —afirmó— es la que permite a las empresas trascender y no limitarse únicamente a “apagar fuegos”.
Sectores estratégicos donde no se puede postergar la inversión
El analista identificó sectores donde la adecuación tecnológica es obligatoria o presenta un alto crecimiento, generando oportunidades para empresas especializadas como Solsica: banca y seguros: sector crítico con alta regulación y transaccionalidad, donde la inversión tecnológica no es opcional debido al manejo masivo de datos; las telecomunicaciones: uno de los sectores de mayor crecimiento, impulsado por la rápida obsolescencia tecnológica y el despliegue de redes como 5G; y la salud: especialmente en la producción de medicamentos y nuevos centros de atención médica, donde la operación de equipos de alta tecnología requiere respaldo energético y climatización 24/7.
Oliveros concluyó que la expansión de la Inteligencia Artificial y el crecimiento de los Data Centers, una tendencia global que también impacta a Venezuela, demandan soluciones robustas de respaldo energético y climatización. Estos factores seguirán convirtiendo la inversión en tecnología, mantenimiento y adecuación de infraestructura en una prioridad ineludible para los próximos años.
CON NOTA DE PRENSA…



