Apple Inc. anunció que comenzará a fabricar parte de sus computadoras de escritorio Mac mini en Houston, Texas, a partir de finales de este año, marcando un paso significativo —aunque todavía limitado— hacia mayor manufactura doméstica en Estados Unidos.
La medida se presenta dentro de un esfuerzo más amplio de inversión industrial y en manufactura avanzada en el país.
La producción del Mac mini, un modelo relativamente pequeño dentro de la línea de computadoras de Apple (cuesta desde unos 599 dólares), se trasladará parcial o progresivamente desde fábricas en Asia hacia una nueva planta en Houston, donde Apple ya ha estado ensamblando servidores de IA y dará entrenamiento técnico.
Además del Mac mini, la ampliación de operaciones en Houston incluye la fabricación de servidores avanzados de inteligencia artificial y la apertura de un Advanced Manufacturing Center para formar mano de obra en técnicas avanzadas de manufactura.
Hecho en EE. UU. como pieza estratégica (y política)
El movimiento coincide con la política “Made in America” impulsada por Donald Trump, que busca atraer mayor producción local de tecnología y otros bienes para crear empleos industriales y disminuir la dependencia de las cadenas de suministro asiáticas.
La fabricación del Mac mini en suelo estadounidense forma parte de una ambiciosa promesa de inversión de Apple en EEUU por alrededor de US$600 mil millones distribuida en los próximos años, que fue acordada con el propio mandatario.
Aunque la mayoría del ensamblaje de productos insignia de Apple —como iPhones, iPads y otros modelos de Mac— seguirá ocurriendo en Asia (en países como China, Vietnam y Malasia), el traslado parcial de la producción del Mac mini permite a la empresa reforzar su presencia industrial estadounidense y responder políticamente a la agenda de producción local.
Contexto industrial y mercado
El Mac mini representa una pequeña proporción de las ventas totales de Apple, pero ha ganado importancia en nichos como desarrollo de software, estaciones de trabajo ligeras y proyectos de inteligencia artificial, lo que le da más relevancia estratégica dentro de la línea de productos.
La expansión de la manufactura en EEUU también está acompañada por inversiones en la cadena de suministros de semiconductores y materiales, con programas para aumentar la producción de chips y componentes hechos localmente.
Por lo pronto, la vasta mayoría de la producción de Apple (iPhone, iPad, MacBooks) sigue fuera de EEUU y no hay anuncios de producción masiva de otros productos clave bajo la etiqueta “Hecho en EEUU”.
CON INFORMACIÓN DE BLOOMBERG LÍNEA



