La temporada navideña suele traer ingresos extraordinarios, como aguinaldos, bonificaciones o pagas extras. Jorge Corrales, gestor financiero, recomienda que, apenas se reciba este ingreso, lo primero sea cubrir lo importante y separar un 10% para ahorro. “Incluso una cantidad pequeña destinada a ahorro genera un colchón financiero que ayuda a enfrentar imprevistos”, señala.
Corrales advierte que, aunque los montos sean modestos, la clave está en la disciplina y la planificación: priorizar pagos esenciales, reservar el porcentaje de ahorro y luego decidir libremente en qué gastar lo restante, ya sea en regalos o celebraciones.
El experto añade que esta práctica permite mantener el control de las finanzas personales, fomentar hábitos saludables y cerrar el año con mayor seguridad económica, independientemente del contexto o la magnitud de la paga extra.
Incluso en escenarios donde los aguinaldos son simbólicos o irregulares, como ocurre en algunos países de Latinoamérica, entre ellos Venezuela, la lógica de separar un porcentaje destinado al ahorro sigue siendo válida y efectiva para construir estabilidad financiera a largo plazo.
CON INFORMACIÓN DE AS



