-Mark Fields asegura que los fabricantes estadounidenses sobrestimaron la demanda de vehículos eléctricos y advierte: la retirada de incentivos podría frenar aún más su adopción.
-La crisis de Tesla y la advertencia de Ford: los oscuros paralelismos entre Elon Musk y su modelo a seguir, Henry Ford
El antiguo CEO de Ford, Mark Fields, ha afirmado este martes que los fabricantes de automóviles estadounidenses sobrestimaron la demanda de los consumidores cuando comenzaron a aumentar la producción de vehículos eléctricos. “En los últimos años, los fabricantes se lanzaron de lleno a ampliar la capacidad de producción de coches eléctricos”, ha declarado Fields, de 64 años, en el programa Power Lunch de CNBC.
“Realmente no tuvieron una buena conversación sobre el consumidor, sobre lo que haría falta para que la gente comprara estos vehículos eléctricos”, ha añadido. Los representantes de Fields no han respondido a la solicitud de comentarios por parte de la prensa.

Fields inició su carrera en Ford en 1989, tras obtener un MBA en la Escuela de Negocios de Harvard. Ocupó diversos cargos directivos en la compañía y fue director de operaciones entre 2012 y 2014, además de CEO entre 2014 y 2017. Según ha explicado a CNBC, algunas de las grandes apuestas que hicieron los fabricantes por los vehículos eléctricos se han venido abajo “en los últimos 18 meses aproximadamente”.
General Motors, por ejemplo, ha informado este martes, a través de un documento enviado a las autoridades bursátiles, que asumirá un cargo de 1.600 millones de dólares “como parte de una reestructuración estratégica de nuestra capacidad y red de fabricación de vehículos eléctricos, en función de la demanda del consumidor”.
La empresa ha señalado que espera que el “ritmo de adopción de los coches eléctricos se ralentice” tras la eliminación de los incentivos fiscales por parte de la administración Trump. Durante el mandato de Joe Biden, los compradores de vehículos eléctricos podían acceder a una desgravación de 7.500 dólares para la compra de un coche nuevo y de 4.000 dólares para uno de segunda mano. Ambos programas expiraron el 30 de septiembre. “Está claro que el mercado no se ha desarrollado como pensaban los fabricantes. Muchos de ellos, especialmente en el caso de GM, presumieron de tener una gama completa de vehículos eléctricos”, ha dicho Fields este martes.
“Y lo que entonces consideraban una ventaja probablemente se haya convertido ahora en un lastre, ya que la adopción del coche eléctrico será inferior, al menos a corto y medio plazo, a lo que habían previsto”, ha añadido. Los principales ejecutivos del sector tienen opiniones divididas sobre si la retirada de los incentivos federales perjudicará al mercado estadounidense de vehículos eléctricos.
El actual CEO de Ford, Jim Farley, afirmó el mes pasado que el fin de estos incentivos podría reducir a la mitad las ventas de coches eléctricos en Estados Unidos. “Creo que será un sector vibrante, pero más pequeño, mucho más pequeño de lo que pensábamos”, declaró Farley el 30 de septiembre.
Sin embargo, el expresidente de Tesla, Jon McNeill, ha expresado una visión diferente. En una entrevista con CNBC el 2 de octubre, McNeill dijo que el mercado puede seguir creciendo “sin subsidios”. “En Europa, Francia y Alemania en particular retiraron las ayudas hace un par de años, y lo que ocurrió después, sorprendentemente, fue que el mercado siguió creciendo”, explicó. “Eso se debe en gran medida a que los modelos han seguido llegando por parte de otros fabricantes, como ha ocurrido aquí”, ha añadido, utilizando el término OEM (fabricantes de equipos originales).



