El precio internacional del petróleo volvió a superar los 100 dólares por barril, impulsado por el aumento de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y por temores a interrupciones en el suministro energético global.
Los futuros del crudo Brent, referencia del mercado internacional, superaron los 105 dólares, mientras que el WTI estadounidense llegó a acercarse a los 110 dólares, niveles que no se observaban desde hace varios años.
El repunte se produce en un contexto de creciente inestabilidad en la región del Golfo Pérsico, donde el conflicto y los recortes de producción han generado preocupación entre los mercados por posibles restricciones en la oferta mundial de crudo.
Además, la situación se ha agravado por los riesgos para el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del planeta para el transporte de petróleo, por donde circula una parte significativa del comercio energético mundial.
Los analistas advierten que, si la tensión geopolítica persiste o se intensifica, el precio del petróleo podría mantenerse en niveles elevados e incluso superar los 110 dólares por barril en el corto plazo.
Un encarecimiento sostenido del crudo podría tener efectos directos en la inflación global, encareciendo el transporte, la producción industrial y el precio de los combustibles para consumidores y empresas.



