La actualización de sistemas térmicos y de infraestructura crítica se consolida como una prioridad para empresas que buscan garantizar la continuidad operativa en Venezuela
La modernización tecnológica de infraestructuras críticas se perfila como uno de los principales desafíos para el sector empresarial venezolano de cara a 2026, en un contexto marcado por la obsolescencia de equipos y la necesidad de garantizar la continuidad operativa.
En este escenario, empresas especializadas en soporte tecnológico y gestión de infraestructura han registrado un aumento en la demanda de servicios asociados a actualización de equipos, sistemas térmicos y mantenimiento preventivo.
La compañía Corporación Solsica reportó durante 2025 un incremento de 32% en los servicios relacionados con instalación de nuevos equipos, baterías y adecuaciones técnicas en infraestructuras críticas.
De acuerdo con la empresa, parte importante de este crecimiento estuvo impulsado por la modernización de sistemas térmicos, área en la que cerca del 60% de los proyectos estuvo relacionado con aire acondicionado de precisión y adecuaciones mecánicas para centros de datos y otras instalaciones sensibles.
Infraestructura envejecida impulsa la demanda
Uno de los factores que está presionando la actualización tecnológica es la antigüedad de gran parte de la infraestructura operativa del país.
Según datos citados por la empresa, más de 80% de los equipos asociados a infraestructura crítica presenta altos niveles de obsolescencia, lo que ha generado un aumento en los servicios orientados a extender la vida útil de sistemas existentes.
Ante esta situación, la estrategia de la compañía se ha concentrado en el mantenimiento preventivo y predictivo para reducir riesgos de fallas operativas.
Durante el último año, 78% de las horas-hombre del personal técnico se destinó a labores preventivas, mientras que la atención de emergencias vinculadas a fallas eléctricas representó apenas 1% del tiempo total de operación.
Este enfoque busca minimizar interrupciones en sectores donde la continuidad operativa resulta crítica, como telecomunicaciones, centros de datos e infraestructura corporativa.
Gestión del calor y continuidad operativa
El control térmico se ha convertido en uno de los factores técnicos más relevantes para la estabilidad de infraestructuras tecnológicas.
Equipos como sistemas de alimentación eléctrica ininterrumpida, centros de procesamiento de datos y redes de telecomunicaciones dependen de condiciones ambientales controladas para operar de forma estable.
Por ello, soluciones como aire acondicionado de precisión y sistemas de gestión térmica están ganando peso dentro de las inversiones tecnológicas corporativas.
En este contexto, el gerente general de Corporación Solsica, Orlando Atance, destacó que la continuidad operativa se ha convertido en uno de los principales criterios de evaluación para las empresas.
“La confianza de los clientes se construye en la capacidad de garantizar que sus operaciones no se detengan”, señaló.
Formación técnica como factor estratégico
La capacitación del talento especializado también forma parte de la estrategia del sector para enfrentar la creciente complejidad tecnológica.
Durante 2025, los especialistas de Corporación Solsica acumularon más de 120 horas de entrenamiento certificado, mientras que la empresa también desarrolló programas de formación para más de 80 profesionales pertenecientes a distintas organizaciones.
En total, la estructura técnica de la corporación sumó más de 51 mil horas-hombre de ingeniería especializada entre personal directo e indirecto.
Infraestructura crítica ante nuevos desafíos
El avance de la digitalización empresarial, el crecimiento de los centros de datos y la mayor dependencia de sistemas tecnológicos están elevando la importancia de la infraestructura crítica dentro de las organizaciones.
En este contexto, el mantenimiento preventivo, la actualización de equipos y la gestión térmica se posicionan como factores clave para asegurar la continuidad operativa de las empresas en el país.



